s y la persecución emprendida contra los cristianos quedaron en un segundo plano por su gran aportación a la gestión del Imperio, la instauración de la tetrarquía.Este sistema se basaba en la división del Imperio en cuatro partes dirigidas por dos augustos y dos césares. Diocleciano, como augusto de Oriente, quedó con el gobierno de Tracia, Asia y Egipto; el césar Galerio, de la península balcánica, excepto Tracia; el augusto de occidente, Maximiano, de Italia, Hispania y África, y el césar Constancio Cloro, de la Galia y Britania. Cada augusto debía renunciar al poder a los 20 años para cederlo al césar, quien ocuparía el cargo de augusto y nombraría un nuevo césar. De esta manera se garantizaba el orden de sucesión y se eliminaban las usurpaciones, que habían sembrado de turbulencia política al Imperio en los años precedentes.
Fue precisamente el retiro de Diocleciano de la vida política, en mayo del año 305, lo que centra nuestra atención, pues una vez alejado del ajetreo de Roma se refugió en el palacio que se había construido en Spalato, actual Split, en su Dalmacia natal. Se trata de una de las construcciones más importantes del Bajo Imperio, que marca un punto de inflexión en el arte, conservándose
hasta nuestros días buena parte de su trazado y alzado originales.Descripción del palacio
Entre el laberinto de calles tortuosas de la ciudad vieja de Split se puede adivinar el trazado original de la inmensa fortaleza residencial, concebida para el retiro espiritual y la protección física en una época convulsa. Situada en un recinto rectangular de unos 155 por 185 metros, rodeada de lienzos fortificados cuyos muros medían 18 metros de altura y 2 metros de grosor, flanqueados por torres cuadradas, salvo las octogonales que daban acceso al interior, la residencia era todo un baluarte. El conjunto estaba dividid

o por amplias calles columnadas, que quedaban interrumpidas antes de llegar al muro que daba al mar por los edificios que constituían las dependencias del emperador y un gran vestíbulo abovedado situado en línea de la calle norte-sur; se asentaba sobre un conjunto de sótanos abovedados.El espacio entre el vestíbulo y el cruce de las calles principales estaba recorrido por columnatas corintias cuyos arcos nacían directamente de los capiteles. En el lado este se encuentra el Mausoleo del emperador, construido sobre un podio de 3,35 metros y rodeado de un peristilo de columnas corintias sobre pedestales aislados.
Los gruesos muros se ahuecan mediante la alternancia de profundas hornacinas ovales y rectangulares; entre las hornacinas, columnas corintias dispuestas circularmente soportan un entablamento coronado por otras columnas corintias y compuestas más pequeñas. La cúpula de ladrillería es octogonal en el exterior y
circular en el interior. Frente al Mausoleo hay un diminuto templo corintio tetrástilo próstilo, probablemente dedicado a Júpiter, levantado sobre un podio abovedado y cubierto por una bóveda de cañón de piedra artesonada sobre un entablamento profusamente decorado.A lo largo del muro que daba al mar, una gran galería se extendía entre las dos torres, con dos logias en cada extremo y una en el centro. La galería tenía cuarenta y dos ventanas arqueadas; entre las ventanas, unas ménsulas sin adornos sostenían columnas de estilo corintio simplificado sobre las que descansaba un entablamento horizontal, arqueado sólo en dos puntos. Algunos rasgos distintivos como el empleo de columnas sostenidas por ménsulas, por primera vez en la historia, o la adopción de arcos que nacen directamente de los capiteles - solución ya ideada en la Casa Fortuna de Pompeya (siglo I a.C.) y en los baños periféricos de Herculano (siglo II a. C.) - colocan al palacio de Spalato en una situación de transición entre el arte romano y las primeras formas arquitectónicas cristianas.
Fotografías
Palacio de Diocleciano en Split - Iván Rubio Téllez
Tetrarcas - Mario Agudo Villanueva
Bibliografía
"El arte y la arquitectura de Roma", Mortimer Wheeler. Ed. Destino. Barcelona, 1.995.
"El Imperio Romano: desde los Etruscos a la caída del Imperio Romano", Henri Stierlin. Ed. Taschen. China, 1.997.

